Votar para no crecer pt. 2: por qué no necesitamos votantes “irracionales” para explicar resultados electorales “indeseados”
The County Election de George Caleb Bingham (1852), via Saint Louis Art Museum En mi entrada del blog anterior (Votar para no crecer pt. 1) exploré cómo, a medida que aumenta la polarización política, hay menos votos a favor de aumentar la inversión pública y crecen los incentivos para favorecer un presupuesto lleno de mermelada. Esto es lo que yo llamo en mi trabajo una solución “subóptima”, ya que si la inversión pública fuese más alta, el crecimiento económico, y por ende el bienestar de toda la sociedad, sería más alto. En esta entrada voy a explorar un elemento central de mi modelo que me permitió llegar a este resultado “inesperado”. En mi modelo este resultado indeseado se da aun a pesar de que parto de la premisa de que los votantes son racionales. Es decir, el resultado indeseado de mi modelo no se debe a que los votantes “votan mal”, “están mal informados”, “se dejan engañar”, “no se ponen de acuerdo por tener preferencias muy diferentes” o incluso “votan en contra y no ...







